Una libra de historia: el rostro de Isabel II en el umbral del milenio
En el año 2000, mientras el mundo celebraba el inicio de un nuevo milenio, el Reino Unido hacía lo propio con una moneda que combinaba tradición, continuidad y solidez: la clásica moneda de 1 libra esterlina, con el retrato de la Reina Isabel II.
En su anverso, se impone el perfil de la monarca británica, mirando hacia la derecha, como dicta la costumbre real que alterna la dirección en cada reinado. Alrededor, la leyenda «ELIZABETH II D·G·REG·F·D·2000» —abreviatura en latín de “Elizabeth II Dei Gratia Regina Fidei Defensor” (Isabel II, por la Gracia de Dios, Reina, Defensora de la Fe)— enmarca con solemnidad la figura de una de las mujeres más influyentes del siglo XX y XXI.
El reverso presenta en el año 2000 el Dragón Rojo de Gales, símbolo de fuerza y orgullo galés. Este diseño forma parte de una serie dedicada a los emblemas heráldicos de las naciones del Reino Unido, reforzando su identidad plural en una sola moneda.
Pero lo más singular de esta pieza es su inscripción en el canto, muchas veces ignorada a simple vista. Grabada en letra capital, la frase “PLEIDIOL WYF I’M GWLAD”, en galés, se traduce como “Leal soy a mi país”. Esta inscripción no es solo un detalle ornamental: es una poderosa declaración de identidad cultural que le da voz propia a Gales dentro del conjunto británico.
Detalles técnicos
Nombre oficial: One Pound Coin (UK)
Valor facial: 1 libra esterlina
Año de emisión: 2000
Composición: Níquel-latón
Peso: 9,5 g
Diámetro: 22,5 mm
Diseñador del anverso: Ian Rank-Broadley
Diseñador del reverso: Norman Sillman
Diseño y simbolismo
Retrato de Isabel II: continuidad, poder y modernidad monárquica
Inscripción en latín: legado institucional y fe monárquica
Dragón rojo de Gales: identidad regional y orgullo nacional
Inscripción en el canto: patriotismo y voz cultural galesa
Un dato curioso
Las monedas de 1 libra circularon con tanto volumen que se volvieron las más falsificadas del Reino Unido. Aun así, la versión del año 2000 —con su dragón rojo y su canto en galés— es especialmente buscada por coleccionistas. No solo por su valor histórico, sino porque representa a Gales como pocas monedas en circulación lo han hecho.
¿Tenés una como esta? Revisala bien: cada letra en su borde te está contando una historia de fidelidad, identidad y resistencia cultural.




