En el corazón del Este Asiático, Corea del Sur ha sabido condensar tradición, orgullo y modernidad en cada aspecto de su cultura, incluso en su moneda. La pieza de 100 won, emitida en el año 2008, es mucho más que un simple medio de pago: es un tributo metálico al alma de un país resiliente y visionario. Al observar su anverso, nos recibe la imponente figura del General Yi Sun-sin, héroe nacional y estratega naval del siglo XVI. Con su armadura de guerra y mirada decidida, Yi no solo protege los mares de Corea en la historia, sino también el valor simbólico de esta moneda que lo inmortaliza en el bolsillo de millones de surcoreanos.
El reverso es sobrio y funcional: el número 100 se alza con firmeza, acompañado de la leyenda “한국은행” (Banco de Corea) y el año de emisión: 2008. Esta simplicidad es deliberada, recordando que hasta los mayores íconos nacionales pueden convivir con lo cotidiano.
La moneda de 100 won no tiene color dorado ni brillo exuberante. Es de níquel, fría al tacto, pero cálida en identidad. Un puente entre la historia de la dinastía Joseon y el presente digital de Seúl. Un círculo metálico que recorre cafés, mercados y estaciones del metro, llevando con él un pedazo del alma coreana.
Detalles técnicos
Nombre oficial: 100 South Korean Won
Valor facial: 100 won
Año de emisión: 2008
Composición: 100% níquel
Peso: 5,42 g
Diámetro: 24 mm
Diseñador: Casa de la Moneda de Corea del Sur
Diseño y simbolismo
General Yi Sun-sin: símbolo de valentía, estrategia y orgullo nacional
Caligrafía coreana: conexión con el idioma y la identidad cultural
Diseño minimalista: eficiencia, modernidad y tradición unificadas
Un dato curioso
La figura de Yi Sun-sin en esta moneda ha servido de inspiración para películas, libros e incluso videojuegos coreanos. Muchos jóvenes, al verla por primera vez, buscan su historia en internet y descubren que este héroe derrotó a una flota japonesa con barcos acorazados… en el siglo XVI. Una moneda que educa y emociona.
¿La tenés en tu colección? ¿Conocés otra que esconda una historia detrás del metal? Contanos, porque cada moneda guarda una batalla, una cultura y una memoria.




